martes, 10 de marzo de 2009

Un invidente bajo el misterio de La Paz

Un invidente hará de lazarillo del Señor de la Victoria el próximo Domingo de Ramos. Antonio Manuel Ares, vendedor de cupones de 33 años, se estrenará esta Semana Santa como integrante de la cuadrilla de los legionarios del Porvenir. Rehúye de las fotos. Como buen costalero, sabe que “lo importante es el que va arriba”.El pasado 16 de febrero Antonio Manuel Ares se llevó una de las mayores alegrías de su vida. Entre más de un centenar de aspirantes, este joven, invidente desde 1995, entró a formar parte de la cuadrilla de costaleros del misterio de la hermandad de La Paz, cofradía a la que pertenece desde hace 18 años. La baja de un compañero en la décima trabajadera de la “cuadrilla baja” del Cristo le ha abierto las puertas a experimentar nuevas sensaciones bajo un paso. “Es una espinita que tenía clavada. Siempre he dicho que en el mundo de las cofradías me quedaban dos cosas por hacer: salir de costalero en La Paz y terminar el recorrido completo del Cachorro, donde lo más lejos que llegué de nazareno cuando era chico ha sido hasta el puente de vuelta”.Ares, que trabajó en radio y televisión durante mucho tiempo antes de dedicarse a la venta de cupones, perdió la visión hace 14 años a causa de una enfermedad conocida como glaucoma. “Padecía tensión alta en la vista”, y en cuestión de ocho meses, de marzo a octubre de 1995, dejó de contemplar el rostro moreno del Señor de la Victoria. Por entonces, Ares ya era integrante de la desaparecida agrupación musical María Santísima de la Paz, acompañando de uniforme con su trompeta al Dios moreno del Porvenir.Al quedarse ciego, Ares continuó haciendo estación de penitencia como músico. Una mano le bastaba para percutir los pistones de su trompeta, mientras la otra la apoyaba en la hombrera de un compañero para no perder el paso. “Al principio me decidí por aprenderme las marchas de memoria porque las partituras apenas podían verse cuando a la vuelta de La Paz por el Parque apagaban el alumbrado público, algo que después, una vez que me quedé ciego, me vino muy bien”.Ares ya salió de costalero en cierta ocasión. “Fue hace 15 años en el palio de La Lanzada, aunque con la diferencia de que por entonces aún veía”, comenta. Las sensaciones, ahora, son algo diferentes a entonces: “Es una sensación extraña. Prácticamente es todo igual que cuando veía, pero ahora las sensaciones bajo la trabajadera son más intensas”.El pasado 16 de febrero, día de la igualá, Ares acudió al Porvenir con su perro guía. Ahora, el nuevo costalero a las órdernes de Antonio Santiago acude a los ensayos en autobús con su inseparable bastón. “Vivo cerca y me conozco el camino bastante bien”.Ares sueña ya con la llegada del Domingo de Ramos, una jornada que se imagina “muy calurosa”. “Se lo comento mucho a los compañeros: por el caballo (denominación popular de la estatua ecuestre del Cid del Prado de San Sebastián) a las tres de la tarde con los faldones abajo vamos a sufrir tela, aunque prefiero el calor al frío”. Ares ya no necesitará apoyarse en el hombro de nadie. La trabajadera le marcará el compás.

Noticia publicada en el Correo de Andalucía.

2 comentarios:

Luis Manuel Leal Villares. dijo...

Como anecdota decir que en Badajoz,hizo Estacion de Penitencia como costalero,mas concretamente en el paso de la Virgen de la Palma,y por primera vez que se sepa un sordo-mudo,Fermin Asenjo Carrasco.Hizo una Estacion ejemplar,apoyado por sus compañeros en todo momento.Despues de ese dia siguio portando los pasos de nuestra Semana Santa.Fue todo un reto para el,sus compañeros,los capataces y la Hermandad.

alamares dijo...

Cierto es lo que dices Luis Manuel y ademas estando tu de capataz y yo de costalero al lado de el y portando a esa bendíta madre nuestra de la Palma.

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