domingo, 18 de julio de 2010

Virgen del Carmen 2010







El pasado viernes dia 16, festividad de la Virgen del Carmen, desde la Parroquía de Santa Teresa de la Barriada de San Fernando y como viene siendo costumbre , algunos integrandes de la Asociación de costaleros y capataces San José de Badajoz portaron a hombros a esta imagen por diferentes calles de la barriada.
Junto con Ntra. Sra. del Carmen también hizo salida el Niño Jesús de Praga. Dejo algunas estampas de este día.

lunes, 7 de junio de 2010

EL SEÑOR VINO A MÍ


Por desgracia, y porque así lo han decidido los que manejan el calendario a su antojo, ya no son tres los emblemáticos jueves que, desde siempre, desde toda la vida, han lucido más que el sol. Si mis células cerebrales han optado por mantenerse a un ritmo moderadamente ágil, creo que de los tres mencionados jueves, tan solo nos queda al que denominamos santo. Ello no implica que celebremos con la solemnidad que debe caracterizar el Día del Cuerpo y la Sangre de Cristo, el Corpus Christi, aunque sea en domingo, espléndido y humano, fervoroso y lleno de argumentos para agradecerle Su presencia entre nosotros. Es Cristo, el que una vez más, sale a nuestro encuentro en la calle y, ¡Quien sabe!, quizás esperando que le devolvamos la visita, pues mucho me temo que cada día, y a pesar de su enorme esfuerzo, nos vamos olvidando de todo el amor que su corazón va derrochando sin pedir nada a cambio.

La festividad del Corpus Christi nos exige un paso más: hay que pasar del aspecto privado, a la fe pública y activa. Ayer, al paso del Señor, fuimos nosotros quienes nos arrodillamos (una práctica cada día más en deshuso) porque, entre otras cosas, vemos que la fuente del amor y de la alegría, de la esperanza y del amor, del perdón y del futuro, fluye en uno de los días más grandes de nuestro calendario cristiano. ¡Dios esta aquí!

En el Corpus, la presencia del Señor, se dilata. No se conforma con recibirnos, cómodamente, en el interior de una iglesia. Ahora, el Señor, nos dice: si creéis de verdad en mí, dad también testimonio de mí y conmigo.

¿Es la procesión del Corpus una manifestación pública de nuestra fe? ¿Somos conscientes del gran don, del gran milagro, de la gran presencia divina que sale fuera del templo en medio de una lluvia de pétalos, en custodias sencillas o artísticas, incienso y música?

El Señor, más que custodias, nos necesita a nosotros. Custodias, pero de carne y de hueso; para amar y para ayudar; para levantar y dignificar tantas situaciones que, injustamente, emergen a nuestro encuentro.

El Señor quiere que, nosotros, seamos las más valiosas y auténticas custodias de su amor allá donde nos encontremos. No podernos conformarnos con acompañar a Jesús, en el día del Corpus, y a continuación, encerrarle —sin más trascendencia- en la conciencia de cada uno.

Este año, la festividad del Corpus, nos ha debido interpelar: ¿Qué hago yo por el Señor? ¿Manifiesto públicamente mis convicciones religiosas? ¿Son mis acciones y mis palabras destellos de que Dios vive en mí? ¿Soy custodia, que cuando se contempla, infunde caridad, cercanía, compromiso, justicia, paz, etc.?

Sin ningún tipo de dudas, un día para reflexionar y una reflexión que debe permanecer en nuestro interior toda la vida.

Badajoz se vistió de gala. Emocionante la salida de la Custodia a los sones de la Marcha Real, (en Granada, Toledo y me imagino que otros muchos lugares de progresía trasnochada han olvidado que Cristo es Rey de Reyes y “se han olvidado” de rendirle los honores que como tal merece), gran cantidad de fieles y una extensa y variada colección de medallas de los regidores de nuestras Hermandades y Cofradías que, curiosamente, olvidaron portar la insignia más importante; el guión que representa a miles de cofrades. Impecables los altares, los querubines que han recibido por primera vez el cuerpo de del Señor, y esperemos que no sea la última, y la gallardía y el saber estar de la Junta de Gobierno de la Asociación de Costaleros y Capataces de “San José” a la que, por cierto, se le debería dar algo más de protagonismo en la organización del desfile procesional. ¿Quiénes mejor que ellos para tal menester tras tantas décadas haciéndonos vibrar con su buen hacer costaleril?

En definitiva: no fue un jueves como los de antaño, dichosito calendario. Era lo de menos. Lo verdaderamente importante es que Dios nos volvió a invitar a recordar su subime mensaje de amor.


Gabriel Enrique Sardina Sánchez

Corpus Badajoz 2010









domingo, 6 de junio de 2010

Maria Auxiliadora




Mi buen amigo Julian Correa (hijo) , nos trae estas estampas del pasado día 24 de Mayo, festividad de María Auxiliadora , de la procesión que con este motivo y como viene siendo tradicional, sale de la Parroquía del mismo nombre. La Virgen fue portada por alumnos del colegio Salesianos y acompañada por numerosos fieles a lo largo de todo su recorrido y por La Filarmónica de Olivenza que interpretó diferentes marchas .

jueves, 3 de junio de 2010

Imagenes de Jueves Santo










domingo, 30 de mayo de 2010

ECCE-HOMO 2010
















sábado, 15 de mayo de 2010

San Isidro, Patron del campo extremeño









Hoy os muestro una serie de fotografías de San Isidro Labrador en su Ermita la cual esta preparada para mañana celebrar su romería en honor del santo.
¿Quien fue San Isidro?

Aunque no se tienen demasiados datos biográficos sobre el santo, parece ser que vino al mundo en el seno de una familia humildísima, poco antes de la reconquista de Madrid, en una casa situada donde en la actualidad se halla la calle de las Aguas. Quedó huérfano muy pronto, así que el joven Isidro se buscó el sustento con trabajos como el de pocero hasta que finalmente se empleó como labrador.

Cuando Alí, rey de Marruecos, atacó Madrid en 1110, Isidro hizo como muchos otros y se trasladó a Torrelaguna, donde continuó con el mismo género de vida, dedicada al trabajo y a la oración, que había llevado hasta el momento. Fue precisamente en la parroquia de esta localidad donde contrajo matrimonio con una joven llamada María, natural de Uceda, cuya dote matrimonial fue una heredad en su pueblo natal, lo que fue causa de que los esposos se establecieran allí para trabajar las tierras por cuenta propia.

Aunque Isidro era piadoso y devoto, su esposa no le iba a la zaga a este respecto, ni tampoco en cuanto a laboriosidad, todo lo cual hizo -según la leyenda- que se granjearan la predilección de Dios, que los benefició con su ayuda innumerables veces, como cuando salvó milagrosamente a su hijo único que había caído en un profundo pozo o cuando permitió a María pasar a pie enjuto sobre el río Jarama y así librarse de los infundios de infidelidad que contra ella lanzaban las gentes.

En 1119, Isidro volvió de nuevo a Madrid, y entró a trabajar como jornalero agricultor al servicio de un tal Juan de Vargas. Estableció su morada junto a la iglesia de san Andrés, donde oía la misa del alba todas las mañanas y, luego, atravesaba el puente de Segovia -las tierras de su patrón estaban del otro lado del Manzanares- para aprestarse al duro trabajo de roturar la tierra con el arado. Se dice de él que daba cuanto tenía a los menesterosos y aún a las palomas hambrientas cedía las migas de pan de las que se alimentaba.

Con el correr del tiempo decidieron los esposos separarse para llevar una vida de mayor santidad; marchó así Isidro a Madrid, mientras María quedaba en Caraquiz consagrada al cuidado de la ermita, la cual barría y aseaba diariamente, al tiempo que pedía limosna para costear el aceite que alumbraba la imagen. La separación duró hasta la última enfermedad del santo, cuando María tuvo noticia por un ángel de la muerte de su marido. Corrió presta a la Villa y no se separó del lado de su esposo hasta que éste exhaló su último aliento. Luego volvió a Caraquiz y, después de unos años, también murió.



jueves, 13 de mayo de 2010

Rocio



Os dije, Manolo y Mercedes, que me gustaría hacer algo relacionado con el Rocío y dedicado a vosotros. Pues sin dilatar el tiempo, aquí está, cuando estáis a 10 días para postraros a los pies de la Blanca Paloma.
Como me conocéis muy bien, no hace falta que os diga el amor que siento por Cristo y por su Bendita Madre en todas sus advocaciones. De ELLOS recibo toda clase de bendiciones.
¡ MARIA SANTISIMA DEL ROCIO ¡ qué acierto el del pueblo almonteño al elegir el nombre.
¡ PASTORA DE LAS MARISMAS ¡ si , Pastora cuando la visten así para sus venidas al pueblo de Almonte.
¡ BLANCA PALOMA ¡ Espíritu Santo dador de vida, representante del pueblo de Dios.
Es tan difícil hablar o escribir del Rocío y también tan arriesgado. Madre mía del Rocío, ayúdame a decir qué es el ROCIO.
Pero … el Rocío no se puede explicar, el Rocío no se puede tocar. No es como dicen algunos una simple devoción. Es el camino perfecto que nos lleva a Dios a través de su Madre.
Se que las diferentes Hermandades del Rocío están llenas de rocieros de corazón que viven su devoción con alegría, allí ante el Santuario de la Blanca Paloma rezan, piden, hablan con Ella y en “ La Presentación, en “ La Misa”, en “ El Rosario “, ven a la Virgen con su querida Hermandad, esperando con ansías ese Lunes para que como “ Barco Velero “ verla navegar en medio de todos ellos y donde esos rocieros de corazón, lucharán por llevarla, otros se conformarán con mirarla, pero todos saben que algún día estarán ante ELLA.
No me equivoco al decir cuántos ojos rocieros se detienen ante “ El Pastorcillo Divino “ que va en manos de su Madre. El corazón de una madre se gana a través del de un hijo: ayúdame en mis necesidades diarias, da salud a todos, derrama tu bendición a todos los que me rodean. Se que no me vas a fallar.
Casi sin darme cuenta he escrito del Rocío y quiero que mis últimas palabras sean para mis hermanos rocieros Manolo y Mercedes : sois buenos cristianos y por eso sois rocieros, sois rocieros de corazón porque se os nota, porque miráis por vuestra hermandad y por todos los hermanos, porque lleváis con orgullo la medalla , porque vuestra devoción mariana la tenéis dentro del alma y porque vuestro camino es llegar a los benditos pies de la Virgen del Rocío para rendirle culto .
Cuando este año lleguéis después del camino ante el Santuario, y os pongáis a los pies de la Blanca Paloma y con lágrimas en los ojos le deis las gracias, acordaros de esta hija que tiene en Badajoz, que junto con vosotros rezará:

- Dios te salve María,
Llena eres de gracias
El Señor es contigo,
Bendito es el fruto
que nos ama tanto
Santa María , Madre de Dios
Ruega por todos nosotros
Que cantamos , rezamos y lloramos
¡ Oh, Madre mía ¡
Líbranos del mal
Sé nuestra guía y salvación
¡¡ oh, Madre mía ¡¡¡
Isabel Oliveira Laso

jueves, 6 de mayo de 2010

Paso a Paso (IV)

El Martes Santo llega a Badajoz con sabor a carbón, el que hacía moverse a las viejas locomotoras. También llega con sabor a río. Ese, que según el gran poeta Manolo Pacheco, “tiene nombre de mujer”. Sí, porque este río de aguas apacibles, de suaves brisas mecidas al compás de tiernos amores, se sobrecoge y paraliza convirtiéndose en un inmenso espejo de agua, para que las estrellas se reflejen y den un poco de vida a un Señor de la Angustia que, con la mirada perdida en el universo, se entrega por amor, el mismo que derrocha su madre de la Misericordia.

El morado de sus discípulos, llena Badajoz de un barrio que, desde hace ya algunas décadas, llega hasta el mismo centro neurálgico de la ciudad tras cruzar el histórico Puente de Palmas. Pero antes de rendir pleitesía en el viejo campo de San Juan al más grande de los templos pacenses, habrán sonado y clavado como dardos las siete palabras de un sermón escuchado en una de las plazas con más renombre de Badajoz. Allí ante la Patrona se escucharon este año esas Siete Palabras.
Cofradía de barrio y de penitencia y que, posiblemente, se distinga del resto de hermandades por su peculiar forma de ser. Creada para procesionar en la tarde del Viernes Santo cuando el sábado aún no era de gloria y por una incomprensible decisión, se adaptó a las normas y, cada martes santo nos llega particular manera de entender la Semana Mayor de Badajoz. Con un largo recorrido y con un intempestivo horario, la conocida como “cofradía de la estación o de los ferroviarios”, hace su estación de penitencia sin apenas expectación. Es este, el de los horarios, un tema al que habrá que darle una solución pues, para nuestra desdicha, la de todos, todavía no hemos sabido adaptarnos a las bellas madrugadas primaverales. Pero el Señor de la Angustia y la Reina de la Misericordia, bien se merecen el calor de sus fieles devotos. Por otra parte, y sobre todo pensando en el auge que está teniendo nuestra Semana Santa, es imprescindible un toque de estética que no tiene que estar separada de lo que es dura penitencia.

También es cierto que esta hermandad hace una envidiable labor social y que ha hecho suya la bíblica frase de “que tu mano izquierda, no sepa lo que hace tu mano derecha”, quizás lo más importante, pues ante la Angustia, siempre ha de prevalecer la Misericordia.


Gabriel Enrique Sardina Sánchez


viernes, 30 de abril de 2010

Paso a Paso (III)



No sé si estaba en Badajoz o en la madrugá sevillana. El paso racheao, su imponente majestuosidad, el fervor y el silencio con el que es recibido en sus pacenses calles, me sacó de la duda. Aún así, ¿Quién puede negarme que el Señor de Badajoz se parece cada día más al de Sevilla?

El estilo con el que fue portado por sus nobles costaleros el pasado Martes Santo, me llevó hasta la plaza de San Lorenzo, aunque para mi gozo, estaba aquí, en esta bendita tierra pacense, como un cirineo más. Desde el primer tramo de nazarenos de la Virgen de la Amargura, mis ojos se pierden ante el único Cristo que anda, que sabe andar. Ese Cristo tan humano, tan lleno de ternura, al que rendimos pleitesía posando nuestros labios en sus maltrechos pies, sin necesidad alguna de pedirle ese favor que tanto necesitamos. Nos conoce de sobra y jamás nos dejará en la estacada.

Ese es mi Cristo de la Espina, ese Señor del silencio que, aunque lo tiempos cambian pero las esencias permanecen, qué feliz nos iría bendiciendo con un trío de capilla, música solemne y adecuada para tan disciplinada estación de penitencia.

Otro tanto de lo mismo sucede con esa Virgen guapa donde las haya. ¡Con qué ímpetu la pasearon sus hijos predilectos! Cuanto amor repartido en esas duras trabajaderas. Y qué belleza de nombre: Amargura, como el título de la marcha que compuso Font de Anta y que debería ir sonando junto a otras de marcado carácter sereno y silente. No soy yo quien, humildemente lo pide, fijémonos en sus ojos. Lo dicen todo.

Impresionante Martes Santo pacense. Impecables las túnicas nazarenos, fervor a raudales y la luz de la vida. Una luz que debe oler a cera sagrada. A Dios y a su madre no creo que les guste que sus nazarenos sean los representantes del invento del genial Volta. Luz, mucha luz, la que da calor y esperanza, luz que nos conduce a la meta de los que en Ellos tenemos puesta nuestra fe. La Luz de Cristo, la luz del cielo.

Gabriel Enrique Sardina Sánchez


miércoles, 28 de abril de 2010

50 años, María





(a mi marido con todo mi amor)

Qué cortos se nos pueden hacer 50 años si hablamos de ciertas cosas, pero al mismo tiempo que largos se nos pueden parecer cuando en ese espacio de tiempo han pasado tantas y tantas situaciones. 50 años, número redondo y casi mágico, tiempo para hacer balance de lo vivido porque lo sucedido así lo aconseja.
Después de esta premisa, tengo que decir que mi vida casi ha corrido paralela a la celebración que el pasado día 24 tuvo la Cofradía de San Roque. Bien es cierto que hasta que no tuve, como decían mis padres “conocimiento” y agarrada de la mano de mi tío Juan Laso, no vi aquella Señora que me presentaron. Allí mi querido y admirado Santiago Arolo sentado en un banco miraba y miraba aquella maravilla salida de sus manos. Cuánto me gustaría volver la vista atrás, sobre todo por sentir el aliento de aquellos que faltan y que inculcaron en aquella niña el amor a María en la advocación de Ntra. Sra. de la Palma. Mentiría si no dijera que se convirtieron en mi familia y que sus titulares fueron y han sido la seña de identidad de esta mujer que escribe.
50 años María, ahí es nada. Qué diferente nuestro barrio de San Roque a este que tenemos hoy en día. Ya no pisamos barro, ya está todo iluminado, si hasta me acuerdo de aquel plato de aluminio con la bombilla ( de pocos vatios, por cierto ) que a la entrada de aquella estrecha puerta daba acceso a lo que llamábamos “ la secretaria “.
Cómo ha cambiado todo, si hasta las Semanas Santas son diferentes , pero si que en 50 años hemos mejorado todos. Tienes un palio precioso María, orgullo de tus hijos y sana envidia de quienes lo ven cada Domingo de Ramos , señal que 50 años han servido para consolidar e identificar a la Cofradía tanto a nivel de Badajoz como fuera de ella.
¿ Te acuerdas de aquellos itinerarios ? ibas a ruedas como tantas otras y los de fuera rezando para que no pinchara alguna y tener que en plena procesión cambiar la dichosa ruedita. Hoy en día , María, tienes 50 corazones, tus hijos, dispuestos a llevarte porqué no decirlo, hasta el cielo si Tú se lo pidieras.
Quien me iba a decir que con el paso de los años, aquella niña ya convertida en toda un mujer un día te pondría de Reina, sí, me convertí en tu Camarera, y lo hice por amor hacia Ti, María, y con la dedicación plena y el absoluto convencimiento de mi devoción por Ti.
50 años María, y después de ellos , Tú tan hermosa como siempre has venido hacia mí, envuelta en olor de primavera, implorante …, no Madre, si no me he ido, estoy aquí, como olvidarte si desde que te vi agarrada de la mano de mi tío , tu mirada está clavada en mi mirada y la luz de tus ojos de “ Niña “ son los luceros con los que me duermo cada noche esperando tu luz de nuevo en la mañana.
Seguro que dentro de otros 50 años, ya no podré escribirte, pero es que para entonces ya estaré contigo y con tu Hijo, mi Cristo de la Paz, disfrutando de vuestra presencia celestial.

Isabel Oliveira Laso

martes, 27 de abril de 2010

Salida Extraordinaria 50 Aniversario Virgen de la Palma




















































Fotografías: Alamares
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