
jueves, 22 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
Paso a Paso (II)
El lunes santo contó con la ya esperada estación de penitencia de las nubes borrascosas, que ya es penitencia, junto a las siempre temidas isobaras que, quién sabe, formaron un vivo cuerpo de nazarenos con el fin de que el más Humilde de los Humildes, no tuviera que perderse por entre los enrejados olivos buscando el aliento divino para soportar todo el peso de la ingratitud.
El Señor del sudor sanguinolento, el de la suplicante mirada clavada en el cielo esperando un milagro y arropado por todos sus fieles, no pudo recorrer las calles, no por la siempre temida lluvia que caía como aliada de un largo y tedioso invierno.
Que no. Que no fue la lluvia la que nos impidió que nuestras pupilas se impregnaran de oraciones. Era, simplemente, que Dios, estaba llorando a lágrima viva para que su Hijo, el de este y del otro mundo, no tuviera que pasar el mal trago de pedir clemencia.
Que no. Que no era lluvia. Era el llanto desgarrado de quien, desde su glorioso cielo, quiso demostrarnos que, la carne de su carne, le dolía en lo más profundo de su ser.
Mientras tanto, la Mujer que lo tuvo en sus entrañas, y a pesar de no poder ocultar su Dolorosa pena, sintió el alivio de quienes a su lado, compartían el mismo dolor.
No fue, aunque pudiera parecer lo contrario, una noche triste de lunes santo sin santos en la calle. En todo caso, una clara y manifiesta demostración de que el cielo existe y que Dios, nuestro verdadero Dios que tanto y tanto nos ama, nos quiso hacer ver que las gotas de lluvia que empapaba, no solo las calles, sino nuestros corazones, era el llanto desconsolado de un maravilloso Padre que, haciendo de tripas corazón, quiso aliviar el dolor de su Hijo predilecto.
Que no. Que el lunes santo no llovió. Tan solo que Dios no pudo reprimir el sentimiento que el embargaba. No solo por Cristo, también por todos nosotros.
Gabriel Enrique Sardina Sánchez
El Señor del sudor sanguinolento, el de la suplicante mirada clavada en el cielo esperando un milagro y arropado por todos sus fieles, no pudo recorrer las calles, no por la siempre temida lluvia que caía como aliada de un largo y tedioso invierno.
Que no. Que no fue la lluvia la que nos impidió que nuestras pupilas se impregnaran de oraciones. Era, simplemente, que Dios, estaba llorando a lágrima viva para que su Hijo, el de este y del otro mundo, no tuviera que pasar el mal trago de pedir clemencia.
Que no. Que no era lluvia. Era el llanto desgarrado de quien, desde su glorioso cielo, quiso demostrarnos que, la carne de su carne, le dolía en lo más profundo de su ser.
Mientras tanto, la Mujer que lo tuvo en sus entrañas, y a pesar de no poder ocultar su Dolorosa pena, sintió el alivio de quienes a su lado, compartían el mismo dolor.
No fue, aunque pudiera parecer lo contrario, una noche triste de lunes santo sin santos en la calle. En todo caso, una clara y manifiesta demostración de que el cielo existe y que Dios, nuestro verdadero Dios que tanto y tanto nos ama, nos quiso hacer ver que las gotas de lluvia que empapaba, no solo las calles, sino nuestros corazones, era el llanto desconsolado de un maravilloso Padre que, haciendo de tripas corazón, quiso aliviar el dolor de su Hijo predilecto.
Que no. Que el lunes santo no llovió. Tan solo que Dios no pudo reprimir el sentimiento que el embargaba. No solo por Cristo, también por todos nosotros.
Gabriel Enrique Sardina Sánchez
miércoles, 7 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
Paso a Paso (I)
El sol de una primavera recién cocida en los alfares del cielo, se asomó tímidamente al balcón reluciente de San Roque, para obsequiarnos con la luz cegadora de una Virgen guapa y de un Hombre que entraba triunfalmente en el Jerusalén pacense.
El Domingo de Ramos, aún sin estrenar, como mandan los cánones añejos y sin que se nos cayeran las manos, se llenó de gloria. La misma de siempre pero distinta a la vez. Una gloria esperada por los que, quizás un poco pesimistas, sabemos que es el principio del final.
Cruz de guía dorada y reluciente, aletear de palmas inclinadas a los vaivenes del paso, a veces sereno, de unos jóvenes nazarenos y nazarenas que se merecen un cambio radical en las túnicas con las que se revisten cada año. La multiplicación de tonalidades y los desmesurados antifaces sobrados de tela, manos sin guantes, calzado nada adecuados es algo que tiene que empezar a plantearse la Junta de Gobierno de la Hermandad, tras haber acometido la nada fácil tarea de poner cada año en la calle dos magníficos tronos.
El vestidor de las Sagradas Imágenes, ha sabido darle un aire nuevo a cada uno de los dos pasos, mereciendo un sobresaliente al desposeer a Cristo Rey de sus potencias y ataviarlo al modo hebreo. Con respecto a la Virgen de la Palma sobra cualquier comentario. Su belleza de mujer sanroqueña traspasa el corazón de quienes la contemplan bajo su soberbio palio. Magnífica entrada en la Carrera Oficial (a la que habrá que dedicar un capítulo aparte) a los sones de las dos excelentes bandas que, con un amplio y selecto repertorio, hicieron posible que los costaleros sin costal, se entregaran con fe a su siempre dura y dolorosa labor. Costaleros, por cierto que, en su gran mayoría, rondan la madurez y que, por si fuera poco, también ponen la cerviz el resto de la semana santa llenando de emoción las calles pacenses, muchos de ellos pertenecientes a la Asociación de Costaleros y Capataces “San José” de Badajoz.
Como era de esperar en tan esplendoroso día, la ciudad congregó a una ingente multitud ávida de Semana Santa y a todo un barrio que, tanto a la salida como a la recogida, en este último caso con toda la candelería encendida como así mismo los guardabrisas del misterio, quisieron estar cerca de las imágenes en las que tienen depositadas su fe, que no es poco tal como andan los tiempos últimamente.
Si la memoria no me la juega, quiero recordar que la Cofradía de la Entrada Triunfal de Cristo en Jerusalén, Santísimo Cristo de la Paz y Nuestra Señora de la Palma, fue la primera que propuso a las camareras vestir la típica mantilla española, algo hoy en día habitual en otras hermandades. Sin embargo, esta exquisita y elegante prenda, se ve empañada con el adorno floral que, querámoslo o no, rompe toda la estética. Con la medalla de la Cofradía es más que suficiente. No se puede olvidar que se trata de una estación de penitencia y no de un festejo taurino, por lo tanto, esos reventones claveles rojos están sobrando. Por otra parte, tanto la peineta como la mantilla (a la que dedicaremos, como no, otro extenso capítulo), se debe de lucir el Jueves Santo mientras que se visitan los sagrarios. Con esto queda suficientemente claro que se puede presidir el paso de palio con un atuendo acorde con la celebración, siempre de color negro, y repito, con la medalla de la corporación.
Por lo demás, un domingo inolvidable, irrepetible. Dios y su Madre de la Palma salieron a la calle para ofrecernos su infinito mensaje de amor.
Gabriel Enrique Sardina Sánchez
El Domingo de Ramos, aún sin estrenar, como mandan los cánones añejos y sin que se nos cayeran las manos, se llenó de gloria. La misma de siempre pero distinta a la vez. Una gloria esperada por los que, quizás un poco pesimistas, sabemos que es el principio del final.
Cruz de guía dorada y reluciente, aletear de palmas inclinadas a los vaivenes del paso, a veces sereno, de unos jóvenes nazarenos y nazarenas que se merecen un cambio radical en las túnicas con las que se revisten cada año. La multiplicación de tonalidades y los desmesurados antifaces sobrados de tela, manos sin guantes, calzado nada adecuados es algo que tiene que empezar a plantearse la Junta de Gobierno de la Hermandad, tras haber acometido la nada fácil tarea de poner cada año en la calle dos magníficos tronos.
El vestidor de las Sagradas Imágenes, ha sabido darle un aire nuevo a cada uno de los dos pasos, mereciendo un sobresaliente al desposeer a Cristo Rey de sus potencias y ataviarlo al modo hebreo. Con respecto a la Virgen de la Palma sobra cualquier comentario. Su belleza de mujer sanroqueña traspasa el corazón de quienes la contemplan bajo su soberbio palio. Magnífica entrada en la Carrera Oficial (a la que habrá que dedicar un capítulo aparte) a los sones de las dos excelentes bandas que, con un amplio y selecto repertorio, hicieron posible que los costaleros sin costal, se entregaran con fe a su siempre dura y dolorosa labor. Costaleros, por cierto que, en su gran mayoría, rondan la madurez y que, por si fuera poco, también ponen la cerviz el resto de la semana santa llenando de emoción las calles pacenses, muchos de ellos pertenecientes a la Asociación de Costaleros y Capataces “San José” de Badajoz.
Como era de esperar en tan esplendoroso día, la ciudad congregó a una ingente multitud ávida de Semana Santa y a todo un barrio que, tanto a la salida como a la recogida, en este último caso con toda la candelería encendida como así mismo los guardabrisas del misterio, quisieron estar cerca de las imágenes en las que tienen depositadas su fe, que no es poco tal como andan los tiempos últimamente.
Si la memoria no me la juega, quiero recordar que la Cofradía de la Entrada Triunfal de Cristo en Jerusalén, Santísimo Cristo de la Paz y Nuestra Señora de la Palma, fue la primera que propuso a las camareras vestir la típica mantilla española, algo hoy en día habitual en otras hermandades. Sin embargo, esta exquisita y elegante prenda, se ve empañada con el adorno floral que, querámoslo o no, rompe toda la estética. Con la medalla de la Cofradía es más que suficiente. No se puede olvidar que se trata de una estación de penitencia y no de un festejo taurino, por lo tanto, esos reventones claveles rojos están sobrando. Por otra parte, tanto la peineta como la mantilla (a la que dedicaremos, como no, otro extenso capítulo), se debe de lucir el Jueves Santo mientras que se visitan los sagrarios. Con esto queda suficientemente claro que se puede presidir el paso de palio con un atuendo acorde con la celebración, siempre de color negro, y repito, con la medalla de la corporación.
Por lo demás, un domingo inolvidable, irrepetible. Dios y su Madre de la Palma salieron a la calle para ofrecernos su infinito mensaje de amor.
Gabriel Enrique Sardina Sánchez
lunes, 5 de abril de 2010
Te has ido casi sin darme cuenta

Como si de un suspiro se tratara, así te has ido, callada, silenciosa, muda ..., queda en mi sentido el olor a incieso y a cera y en mi oido el ronco sonar de los tambores y del resto de marchas procesionales . Has pasado casi sin darme cuenta, un año esperándote para que aparecieras entre palmas y olivos y te despidieras allá en el Convento de Santa Ana gloriosa y resucitada.
Siete días de gloria, siete días de recorrer las calles de mi Badajoz buscando la esquina donde verte mejor, donde escuchar solo el rachear de unas zapatillas costaleras, donde quedarse el alma en vilo en esa levantá justa y precisa, donde ver tu cara de agonia y el dolor de los puñales clavados en tu corazón.
Este año como otros, en la madrugada del Viernes Santo, busqué la Paz y como milagro saliste a mi encuentro, te vi venir despacito, entre un monte de claveles rojos y nos encontramos ..., sólos Tú y yo ... qué alegria Padre. Aquí estoy soy yo, tu hija .
Sabes ? , tu nombre ó tu advocación poco importan: como Palma, Dolores, Amargura, Misericordia, Mayor Dolor, Esperanza, Soledad, Lágrimas o Aurora has recorrido Badajoz tras tu amántisimo Hijo. Un año esperándote ... y hoy con lágrimas en los ojos rezo por esta Semana Santa más que me has dado, sólo me queda seguir esperando y orando para que dentro de 365 días vuelvas a aparecer y sentir que entro de nuevo en LA GLORIA.
Isabel Oliveira
viernes, 26 de marzo de 2010
Viernes de Dolores

Maria, Madre de Dios....
¿porqué llevas esa cara..?
muy pálida sin color.....
con pena, dolor..¡destrozada...!
Madre..Que dolor debes sentir.....
viendo como tu hijo cae,
una, dos y hasta tres veces...
hasta de cansancio rendir......
Primero lo hemos vendido......
luego lo hemos entregado.
Leva algún latigazo.
moratones, le atamos las manos.....
Y tú..... Con esas lágrimas,
que te resbalan sin cesar......
vá detrás del Hijo prendido,
....¡Para su dolor menguar......!
Virgen de los Dolores,que te digo.....
yo soy pecadora también.
No me dés nunca un amor......
qué mi corazón no esté sereno.
Por hacer clavar en la Cruz.....!
¡ A tu hijo...¡ A Jesús Nazareno...!
(Romina del Carmen)
jueves, 25 de marzo de 2010
Mesa Redonda

El pasado martes en la sala de usos múltiples del Corte Ingles se realizo la mesa redonda que dias atrás anunciamos en este blog.
Allí se comentaron temas en clara referencia a lo costoso y difícil que es poner una Cofradia en la calle con pocos recursos económicos y además las pocas ayudas que reciben.
Una persona que estaba entre el publico asistente comento que se tenia que difundir mas nuestra semana santa tanto dentro de nuestra ciudad como fuera pues el creía que no vendíamos bien nuestra imagen cofrade.
Fue un rato agradable entre cofrades pero quizás en algunos de los temas que se trataron se extendieron mas de lo debido.
sábado, 20 de marzo de 2010
XVII Pregón del Costalero
Y por fín mañana llega el gran día. El Teatro López de Ayala de Badajoz, será el marco donde se pronunciará el XVII Pregón del Costalero y será a las 12 de la mañana por Gabriel E. Sardina Sánchez ( Locutor de radio y cofrade ).
Allí nos vemos ¡
viernes, 19 de marzo de 2010
Mesa redonda sobre la Semana Santa de Badajoz

MESA REDONDA SOBRE LA SEMANA SANTA DE BADAJOZ
ORGANIZA: ASOCIACIÓN DE LA COFRADÍA DE LA SANTA VERA CRUZ DE BADAJOZ
Intervienen:
- D. José María Blanco Rastrollo. Presidente de la Agrupación de Cofradías de Badajoz y Secretario de la Pontificia y Real Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.
- Dª. María Teresa Valor Salas. Hermana Mayor de la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento y María Santísima de los Dolores.
- D. José María Silva de Lima. Presidente de la Asociación de Capataces y Costaleros “San José” de Badajoz.
- D. José Antonio Expósito Alfonso. Director de la Banda de Cornetas y Tambores “Santísimo Cristo Resucitado” de Badajoz y miembro de la Comisión Permanente de la Agrupación de Cofradías.
- D. Eduardo Félix García Márquez. Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Escultura y Restauración.
- D. Antonio Manzano Marchirant. Estudioso de la Semana Santa de Badajoz y miembro de la Comisión Organizadora de la Cofradía de la Santa Vera Cruz.
Martes día 23 de marzo a las 20 h. en la Sala de Usos Múltiples del Corte Inglés de Badajoz.
COLABORA: EL CORTE INGLÉS DE BADAJOZ
ORGANIZA: ASOCIACIÓN DE LA COFRADÍA DE LA SANTA VERA CRUZ DE BADAJOZ
Intervienen:
- D. José María Blanco Rastrollo. Presidente de la Agrupación de Cofradías de Badajoz y Secretario de la Pontificia y Real Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.
- Dª. María Teresa Valor Salas. Hermana Mayor de la Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento y María Santísima de los Dolores.
- D. José María Silva de Lima. Presidente de la Asociación de Capataces y Costaleros “San José” de Badajoz.
- D. José Antonio Expósito Alfonso. Director de la Banda de Cornetas y Tambores “Santísimo Cristo Resucitado” de Badajoz y miembro de la Comisión Permanente de la Agrupación de Cofradías.
- D. Eduardo Félix García Márquez. Licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Escultura y Restauración.
- D. Antonio Manzano Marchirant. Estudioso de la Semana Santa de Badajoz y miembro de la Comisión Organizadora de la Cofradía de la Santa Vera Cruz.
Martes día 23 de marzo a las 20 h. en la Sala de Usos Múltiples del Corte Inglés de Badajoz.
COLABORA: EL CORTE INGLÉS DE BADAJOZ
martes, 16 de marzo de 2010
viernes, 12 de marzo de 2010
MAÑANA A LAS 12 EN LA PLAZA ALTA EL VII CERTAMEN DE BANDAS ORGANIZADO POR LA ASOCIACION DE COSTALEROS
jueves, 11 de marzo de 2010
Concierto de Hermanamiento el Domingo dia 14
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